Un formador y coach inmobiliario... con mucho ángel.

Del mismo modo que mis clientes disfrutan tanto de una experiencia en mi estudio, viviendo una sesión que les sorprende en muchos aspectos como de unos retratos que jamás habían visto de sí mismos, yo también me llevo un doble regalo, el placer de fotografiarlos y el de conocerlos en un entorno tranquilo e íntimo, que acelera la complicidad e intensifica la conexión.

Con Ángel Gil no sólo la conversación fluyó desde el primer momento, sino que pude llevarme unos cuantos buenos consejos de un gran coach, que generosamente regala reflexiones y trucos que puedes aplicar en tantos aspectos de tu vida. Tiene una presencia fuerte, que contrasta con una voz masculina pero aterciopelada que bien podría haber dedicado al mundo de la radio. Con una vena creativa importante, pues se dedicó a la música y al mundo textil, ahora concentra sus esfuerzos, después de años en el mundo inmobiliario, en formar a equipos para sacar lo mejor de ellos, en procesos de coaching donde la motivación, la disciplina y el enfoque son elementos clave para llevar a las personas a su máximo nivel.

Esta es una muestra de mis retratos para la renovación de su marca personal, que me encantan porque reflejan, en mi opinión, tanto esa serenidad y valentía con las que afronta etapas de cambio personal e importantes retos profesionales como su simpatía y transparencia.

Todo un placer haber trabajado contigo, Ángel, te mereces lo mejor. ¡Un abrazo!