20 segundos de locura...

... que pueden cambiar tu vida?

20 seconds

"A veces todo lo que necesitas son 20 segundos de coraje irracional. Literalmente 20 segundos de valentía embarazosa y te prometo que algo grande surgirá de ello"

Esta frase la escuché en una película llamada "We bought a zoo", que aquí se tituló "Un lugar para soñar", con Matt Damon y Scarlett Johansson, y que vimos en casa en una de nuestras "Noches de cine", que son como llamamos a nuestras sesiones de peli y súper pizza casera en familia (nuestra favorita: tomate, mozzarella, jamón ibérico, rúcula y parmesano rallado... deliciosa!). Una película amable, divertida, muy edulcorada, sí, pero ideal para una noche de sábado familiar con mayoría femenina aplastante :)). Se la dice un padre a su hijo adolescente cuando le cuenta cómo conoció a su madre. Cuando la vio a través del cristal de una cafetería, e impactado por su belleza, pensó que una chica así nunca se fijaría en él, pero se armó de ese "valor loco fulgurante" y entró a conocerla y... sí, funcionó!.

Parece que no fui la única que se fijó en la frase porque la he encontrado por todo internet y quiero dar fe de que funciona. A veces nos vemos sobrepasados por circunstancias, por cambios, por tareas que no nos creemos capaces de hacer. Retos que nos asustan hasta paralizarnos porque se nos aparecen enormes, como un montaña gigante que no podemos pasar de un salto. Nos vemos incapaces de tener TODA la valentía necesaria paro superarlos pero aquí viene la gracia de esta estrategia. 20 segundos, sólo 20 segundos, que, reconozcámoslo, son asumibles, no? venga, nos decimos, 20 segunditos pasan rápido y luego estaré a salvo otra vez. Pero 20 segundos a tumba abierta, sin miedo, a saco, que pasan en nada, ya está, acabó! Y síííííííí, lo hice, YES!!! gratificación inmediata porque no hablo de que el resultado de tu acción haya sido un éxito sino de que te atreviste, lo intentaste... cuando no te creías capaz de ello. Pero es que mira tú por dónde, que puede que sí que hayas tenido éxito porque en el fondo sabías que tenías que hacerlo y que era buena idea, sólo te faltaba darte a ti mismo ese empujoncito, ese creer en ti mismo durante unos segundos. Y si no sale bien... el próximo intento costará un poquito menos. 20 segundos irracionales, un poquito de locura y desvergüenza... ¿Nos atrevemos?